domingo, 23 de mayo de 2010

La Educación como industria del deseo


Esta entrada es un resumen del excelente libro de Joan Ferrés Prats “La educación como industria del deseo”.
¡Los alumnos salen del siglo XXI de sus casas y llegan a la escuela en el siglo XIX! Y después, todo lo que le han enseñando, lo pierden cuando van al baño en la primera micción.
Nuestro alumnos son “Homo clippens” porque lo único que ven son video clips. Ya que ellos deben “ver” la música, no sólo escucharla.
¿Se imaginan un video clip de Beethoven en el estreno de su novena sinfonía?

Conocer al sistema límbico emocional es importante para poder mejorar la eficacia de la comunicación persuasiva seductora.
Este conocimiento nos puede ayudar a los docentes a saltar de nuestra pecera a la pecera de los alumnos (ya que ambas “peceras” son compartimentos comunicativos estancos).

La escuela con su obsesión por la palabra sufre una colisión frontal con el interés por la imagen de las nuevas generaciones. La víctima de esta colisión es la educación y la pregunta es quién podrá reanimarla.
Por una parte las exigencias de la Institución (palabras y más palabras), por otra parte los intereses del receptor (borrachera de imágenes). Los alumnos viven sumergidos en la iconosfera y deben enfrentarse a la logosfera escolar.

Otro obstáculo para los alumnos es el Taylorismo educativo.
El taylorismo corresponde a la división de las distintas tareas del proceso de producción que trajo consigo el aislamiento del trabajador. Estableció, por medio de cronómetros, el tiempo necesario para realizar cada tarea específica. Su obsesión por el tiempo productivo lo llevó a trabajar el concepto de cronómetro en el proceso laboral.
Por Taylorismo educativo comprendo la negligencia docente al ignorar que la formación de nuevas sinapsis necesarias para el aprendizaje es lenta, toma MUCHO tiempo. Tal vez por eso hablemos de “Ta-lento”.
Por eso soy fanático de la Pedagogía de “Osías el Osito”: “Quiero tiempo pero tiempo no apurado... Por favor, me lo da suelto y no enjaulado...”.
No debemos olvidar que la mayoría de los errores en cualquier ámbito se producen por exceso de velocidad.
El problema con el tiempo es la “vaca sagrada”, el programa: La torturante preocupación por llegar a destino con exactitud matemática. La preocupación real debe ser por llegar al destinatario, enorme diferencia entre terminar el programa y que el alumno comprenda. Además, ¿donde comienzo? ¿En el inicio del programa o en el punto donde se encuentran los alumnos?

En esta época de educación y conflictos el educador debe actuar también como un mediador que resuelve los conflictos entre los intereses de los educandos y las exigencias institucionales pero que también puede crear conflictos cognitivos para estimular la curiosidad intelectual y el aprendizaje.

Algunos tienen una confianza ciega en la tecnología como mediadora que los lleva al fetichismo, a una nueva divinidad: basta que un mensaje sea vehiculizado por una tecnología para que sea eficaz, para que los alumnos aprendan.
Para ver el error de este fetichismo basta ver el zapping y los programas culturales de la televisión, en los que ni siquiera hay zapping porque ni siquiera se llega a estos canales (en casa mis hijos no pasan del canal 35 del cable).
Que un mensaje sea transmitido por una tecnología no garantiza el interés del receptor ni la eficacia comunicativa.

Se ha establecido una brecha digital entre la sociedad del conocimiento (los que tienen interés por las informaciones disponibles en las tecnologías de información y comunicación para transformarlas en conocimiento) y la sociedad del espectáculo (los que sólo ven en éstas la oportunidad para el entretenimiento evasivo limitándose a alimentarse de golosinas y toxinas)
¿Cómo superar esta brecha digital? Debemos aceptar que la publicidad tiene eficacia comunicativa.

“Una verdad insípida nunca interesará. Una mentira excitante si.” William Bernbach.

Similitudes que existen entre la comunicación educativa y la publicitaria:
1. Ambas forman parte de la comunicación seductora persuasiva: Una comunicación destinada a modificar conocimientos y pautas de comportamientos de los receptores.
2. Los profesionales de ambos campos están obligados a diseñar un mensaje en función de un público muy bien delimitado. Para ser eficaces con estos destinatarios están obligados a conocerlos, a conectarse con sus necesidades, intereses y deseos y con sus temores y rechazos.
3. Ambos se ven obligados a vender un producto a un destinatario desinteresado. Por lo tanto están obligados a volver atractivos unos productos que no lo son en absoluto y que deben ser vendidos en el marco de una competencia feroz.
4. Ambos se dirigen a un receptor disperso y saturado, solicitado por una multitud de mensajes diversos. La competencia les obliga a buscar las estrategias para conseguir que su discurso sea el más relevante.
Visto las similitudes entre la publicidad y la enseñanza, y la eficacia de los publicitarios, creo que los educadores debemos preguntarnos cómo podemos replantear nuestra actividad a la luz del modelo publicitario.
El tipo de vocabulario que se utiliza en publicidad es significativo: blanco, campaña, estrategia, táctica. Todo esto está extraído del vocabulario bélico porque han asumido que trabajan instalados en un conflicto.
Aunque el vocabulario bélico puede despertar reticencias en los docentes no cabe duda que todos los docentes hemos tenido alguna vez la sensación que estamos librando una batalla para la que nos faltan las armas correctas para lograr nuestros objetivos.

La escuela y la universidad diseñan sus mensajes desde una preocupación excesiva-exclusiva por los contenidos. La publicidad, por el contrario, es conciente de que el éxito de todo proceso comunicativo radica en poder sintonizar con los intereses y deseos del receptor.

“En la era de las comunicaciones las batallas se ganan desde el receptor”. Humberto Eco.

La principal diferencia entre la publicidad y la escuela es la importancia que se le otorga al receptor.
En el discurso publicitario está incrustado el receptor (en él hay múltiples huellas de su presencia), en el discurso educativo el receptor brilla por su ausencia.
Conciente que, por ejemplo, en una publicidad de un auto, éste no forma parte de los intereses del receptor; la publicidad centra su discurso en, por ejemplo, Claudia Schiffer que seguro si forma parte de sus intereses. Claudia Schiffer está incrustada en el mensaje como representación de los deseos del receptor, es un puente entre los deseos del emisor y del receptor.
La importancia del límbico emocional la tiene MUY en claro el marketing que afirma que el consumidor es emocional más que racional.Por esto el objetivo de la publicidad es crear la ilusión de que el producto realizará los milagros que se esperan.
Una paradoja es que mientras los publicitarios diseñan su mensaje en función del receptor pese a que están al servicio del producto, los docentes diseñamos nuestros mensajes en función del producto (¡los dichosos contenidos!) pese a que decimos que estamos al servicio del receptor.
En una enseñanza que se inscribe en una comunicación persuasiva seductora es el emisor el que debe salir al encuentro del receptor conectándose con sus necesidades y deseos. El interés del receptor por el mensaje aumentará cuanto más vea reflejado en el mensaje sus intereses y deseos.

¡Los docentes debemos saber de economía! ¿Usted invertiría su dinero en un banco que no le da interés? Los alumnos tampoco invertirán su atención en una clase que no le da una tasa de “interés” razonable.
La tasa de interés es el porcentaje al que está invertida la atención del alumno en una unidad de tiempo determinada. La tasa de interés es el precio de la atención, el cual deberá pagar el docente por tomarla prestada.
Cuando un programa de TV o una publicidad resultan interesantes es porque actúan como un espejo que le devuelven al receptor su propia imagen. Lo que ve refleja lo que desea.

“Imagino una obra de teatro para perros: Se alza el telón y aparece un hueso.” Erik Satie.

Me gustan las frutillas con crema y cada vez que voy a pescar las utilizo como carnada pero, por una razón misteriosa, nunca pesco nada porque a los peces les gustan las horripilantes lombrices.
Por eso en el anzuelo no debo poner lo que a mi me gusta (las frutillas con crema) sino lo que le gusta a los peces (las lombrices).
¡Se debe utilizar la técnica del pescador con los alumnos!
El estilo comunicativo de Jesucristo se fundamentaba en la misma estrategia: como piensa que la palabra de Dios interesa poco comienza hablando de campos y semillas. Como no están interesados por la vida de la fe empieza devolviendo la vista a un ciego para luego anunciar que sólo Dios es la luz definitiva. Comienza alimentando los cuerpos con panes y peces y después anuncia que él es el pan de la vida.

Educar (sacar de dentro) y seducir (llevar a uno a otra parte) tienen la misma raíz etimológica (e-ducere y se-ducere).
Sólo se puede educar si se es capaz de seducir, sólo se puede sacar algo del interior si se es capaz de penetrar en él.
El conflicto entre racionalidad y emocionalidad expresa la disociación escuela – alumnado. Las dificultades que tienen las instituciones educativas para sintonizar con las nuevas generaciones deben buscarse en la dificultad que tiene la escuela y la universidad para manejar las emociones y otorgarles un peso específico en el proceso enseñanza - aprendizaje.


La educación domo industria del deseo.

“La educación es sobre todo educación del deseo.” Aristóteles

La mayor parte de la gente se mueve por las emociones (el Sistema Límbico), pocos por las ideas (la Corteza Prefrontal).
Los medios de masas audiovisuales demuestran que los intereses de la mayor parte de la población son la diversión y la distracción.
La Neurobiología nos muestra que NADIE se mueve por las ideas, a lo sumo hay personas que se mueven por la pasión por las ideas. Todos se mueven por emociones.

“El error consiste en creer en que se puede saber sin estar apasionado por el objeto de saber.” Antonio Gramsci.
“Lo inscripto requiere ser ligado libidinalmente.” Jean-Jacques Rousseau.

La importancia de las actitudes emocionales se conecta con la parábola evangélica en la que se dice que una semilla da o no da frutos en función de que caiga sobre una tierra reseca, sobre piedras o sobre una tierra dispuesta

La publicidad se caracteriza por una comunicación superficial y excitante, por esto logra que productos superfluos sean considerados imprescindibles, porque la publicidad apunta a las emociones y es generadora de deseos.
La educación, por el contrario, se caracteriza por una comunicación profunda e insípida, logrando que sus productos (que son indispensables) sean considerados prescindibles por los alumnos.
Para caracterizar al Sistema Límbico emocional podemos utilizar una metáfora: la de la central energética.
El Sistema Límbico es el responsable de toda la actividad creativa, de motivar la acción, de movilizarnos. Ninguna idea puede movilizarnos si no está conectada con esta central energética emocional.
Por todo esto la comunicación persuasiva seductora debe apuntar al Sistema Límbico.
La importancia del Sistema Límbico emocional la tiene muy en claro Fibertel con 100 canales para el Sistema Límbico y 5 canales para el neocortex cognitivo.

“La educación ha de ser industria del deseo si pretende ser industria del conocimiento.” Jean-Jacques Rousseau

El “yamiké” es uno de los principales enemigos de los profesionales de la comunicación persuasiva-seductora. El hombre de la mercadotecnia no es el que vende sino el que hace comprar. El error de muchos docentes es dar por supuesta la demanda. La falta de motivación es la que obliga al docente a ser un publicitario, a crear demanda, a vender a los demás las ganas de comprar, a comunicar mejor para que se venda más.
La propia etimología de la palabra emoción (e-movere) remite a esta capacidad movilizadora. Las personas que parecen moverse por grandes ideas lo hacen en realidad porque han desarrollado sinapsis (conexiones entre neuronas) entre estas ideas (neocortex) y el Sistema Límbico emocional.
El desafío es conectar la emoción con la razón, porque sin motivación no hay aprendizaje.

La tecnología como síntoma
La aparición de los impresionantes avances tecnológicos ha generado importantes cambios sociales:
1. Con la imprenta dominaba la comunicación caracterizada por la abstracción y la conceptualización (abstracta y conceptual).
Con Internet, Windows y el celular predomina lo concreto y lo sensorial.
2. Del estatismo de la imprenta hemos pasado al dinamismo icónico del cine, la TV, el control remoto y los videojuegos (con su fragmentación, hiperestimulación y voracidad sensorial), además de la informática (en la que las esperas, por más leves que sean, resultan insoportables).
3. Durante la era de la imprenta predominaba la linealidad conceptual que requería un esfuerzo para lograr conocimiento.
En la era tecnológica (global, sintética, intuitiva) lograr el conocimiento se basa en la aportación permanente del medio exterior desde múltiples fuentes (publicidad, radio, TV, computación, etc.).
Este conocimiento fragmentario tiene la particularidad de estar compuesto por briznas sin orden, unidas al azar por proximidad de época (en las antípodas de la linealidad de la cultura del libro).
4. Solicitación del cerebro emocional y no del racional (el texto es justamente a la inversa). En el texto estoy de acuerdo o no. En la imagen me gusta o no me gusta.
Además, por la hiperestimulación sensorial y el dinamismo trepidante, la imagen no paga peaje intelectual para causar emoción.
5. Interactividad: El usuario activo deja de ser receptor a lo que se suman contenidos a la carta (el usuario puede elegir) y un mayor control por parte del usuario de la cadencia de acceso a la información.
Nuestras nuevas generaciones han apuntalado sus personalidades con prótesis que estimulan las emociones, lo simultáneo, lo concreto, lo audiovisual y la fragmentación compulsiva.
La saturación audiovisual lleva a la hipertrofia sensorial en detrimento de la comprensión.

“Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando trataron de explicarse. Su amor no era sencillo.
El sufría claustrofobia y ella de agorafobia.
Era por esto que sólo hacían el amor en los umbrales.”
Mario Benedetti

La educación como arte de frontera
El educador debe comportarse como una persona de frontera para poder satisfacer tanto las necesidades del receptor (sensorial, veloz, concreto, emotivo) como de la institución (abstracción, racional, reflexión, ritmo pausado).
Mediar en la era de la tecnología es moverse con habilidad en la frontera entre la palabra y la imagen, entre el libro y la “compu”, entre lo intuitivo y lo racional, entre la emoción y la reflexión.
La Amígdala se puede activar tanto por el neocortex (que le lleva información lenta pero procesada reflexivamente) como por el tálamo sensorial (que le lleva información rápida, automática e inconsciente sin procesar).
Por lo tanto la amígdala puede generar una respuesta instintiva sin que el neocortex haya analizado racionalmente la información, esto es como un atajo en el que se sacrifica exactitud por velocidad.
Por esto la era de la velocidad es la era de las emociones. Hay una relación inversa entre memoria conciente y velocidad y un vínculo directo entre la velocidad y la emoción. La cultura de la prisa y de la hiperestimulación sensorial es la cultura de las emociones y del secuestro de la racionalidad.
El mayor enemigo de la comunicación es la rutina.
Para que se genere aprendizaje se requiere un equilibrio de fidelidades entre los contenidos y los destinatarios (que han cambiado sustancialmente).
La diferencia entre captar y retener la atención es la misma que entre seducir a una novia en la primera cita y mantener el enamoramiento luego de 20 años de casados.
La TV es la reina de la función fática
[1], la obsesión de que el discurso atrape la mirada de los receptores y la retenga a lo largo de toda la emisión.
A esta función, la de mantener abierto el canal comunicante de la lengua, la llaman los lingüistas función fática, o sea, 'del habla'.
La función fática asegura el contacto y la atención de los interlocutores.
Si el consumidor está dispuesto al sacrificio del importe de la compra es porque el publicitario lo ha seducido con el beneficio del producto. Para que el alumno esté dispuesto al sacrificio del esfuerzo, el educador ha de saber seducirlo con el beneficio del conocimiento.

“Sólo se ejerce una fuerte acción sobre los individuos apelando a sus pasiones o a sus intereses, no a su inteligencia.” Anatole France.

Rutas para la innovación: cómo trabajar en la frontera.

I. Para responder a alumnos que crecieron en la cultura del zapping se deben diseñar unidades didácticas en las que se fragmentan espacios y tiempos.

1. Un primer momento breve de movimiento y de caos. Aprovechar el desorden inicial de la clase para entrar en el caos. Hacer que los alumnos de desplacen por la clase, que muevan sillas y mesas o que hagan un breve ejercicio de calentamiento en el que descarguen tensiones y aumenten las endorfinas cerebrales. También proponerles un breve juego o una breve dramatización que tenga que ver con los contenidos de la clase.
2. Segundo momento de percepción y relajación. Se propone realizar una breve actividad de percepción: Escuchar sonidos, mirar fijamente, tocar, etc., y una relajación que varía según los contenidos y objetivos de la clase. Puede incluir la lectura de un texto relacionado con los contenidos. Esto incita a los alumnos a entrar en el mundo imaginario a partir del cual se introducirán en los contenidos de aprendizaje.
3. Momento de actividades. Trabajan sobre textos o ejercicios en relación a los contenidos.
4. Explicación teórica.
Al estructurar la clase en 4 fases los alumnos recorren un trayecto que va del aprendizaje por vía emotiva al aprendizaje por vía racional. La fragmentación y dinamismo les ayudan a mantener el interés.

Ejemplo: Edad Media.
Calentamiento: Ceremonia de vasallaje.
En la relajación se les cuenta una historia que describe la vida en un castillo con un juglar. Luego encuentran sobre su mesa una ilustración con un caballero medieval y un fantástico dragón.
Esta imagen les sirve como punto de partida para que realicen actividades de lectura y escritura creativa con las que se produce un primer acercamiento intuitivo a los contenidos.
A partir de aquí se les hace llegar progresivamente el conocimiento lógico y estructurado de los contenidos con ejercicios reflexivos y racionales: leer otros textos, documentarse sobre el tema, elaborar resúmenes o esquemas, etc.
Al final se les da una explicación teórica sobre vasallaje, feudalismo, juglares, etc.

II. Ver un producto audiovisual (publicidad, secuencia de una película, noticia de un noticiero, videojuego, fragmento de programa de la tele) seguido de un ejercicio de verbalización:

1. Estructuren las informaciones.
2. Escriban los componentes (en una noticia las seis W: Who, What, when, where, why, how).
3. Estructura narrativa del relato (planteamiento, nudo, clímax, desenlace).
4. Los roles que cumplen los personajes.
En este tipo de actividad la imagen aporta la fascinación y la motivación y el texto la capacidad de estructurar las experiencias emocionales, de pensarlas.
Sirve para aprovechar la capacidad que tienen las nuevas generaciones de codificar los estímulos audiovisuales y de ofrecerles lo que los docentes podemos aportarles: darle sentido a ese magma de sensaciones para que generen una narración coherente para que lleguen de los sentidos al “sentido”.

III. Descontextualizar una publicidad y crear una nueva.

1. Se comienza con una aproximación crítica a la estrategia que usa la publicidad, de los mecanismos que usa para captar la atención del receptor.
2. Luego se utiliza esa publicidad para crear otro mensaje que no publicita objetos sino valores. Se crea una publicidad alternativa en la que se emplea la misma imagen pero se modifica el texto, el titular y su relación con la imagen.

IV. Comic: Para que los alumnos hagan una lectura humorística y crítica de lo que los rodea.

A los adolescentes les gusta ridiculizar a los famosos así como situaciones cotidianas que ellos convierten en actos de protesta.
Aquí se analizan contenidos de plástica, visuales, sociales, lengua.
Lo importante es haberse expresado visualmente a partir de haber reflexionado sobre la realidad.


Retos del educador

Ayudar a descubrir el placer subyacente en tareas que requieren esfuerzo, transformar en objetos de deseo lo que se pretende que sea objeto de aprendizaje. Si se es capaz de suscitar deseo se está muy cerca de garantizar el aprendizaje.

“Si ves que los fieles mueven los traseros en los bancos, es que tú no estás moviendo los corazones.” Manual para la oratoria sagrada. Siglo XVIII

Palabra escrita hiperfuncional para la expresión del concepto abstracto pero insufrible para los jóvenes que están fascinados por las pantallas.
Llevar la palabra a la frontera es utilizarla para lograr un equilibrio de fidelidades (sensorial, dinámica, emoción – abstracción, concepto, análisis). La metáfora, el relato y la sentencia son ejemplos de una utilización fronteriza de la palabra.

Uso del relato para incentivar el aprendizaje:

1. Preparar una clase sobre los emperadores romanos como distintos grupos de rock que tienen el mismo perfil que aquellos emperadores depresivos, ansiosos, etc.

2. Montar un noticiero televisivo del Renacimiento.

En ambos ejemplos tenemos historias, conocimientos transversales que enriquecen y hacen que ellos mismos descubran el objeto del saber.

Estrategias para convertir la imagen en palabra:

1. Publicidades para trabajar:
a. Modalidades de oración: Declarativa, enunciativa, exclamativa, imperativa, etc.
b. Modalidades de textos: expositivos, argumentativos, y prescriptivos. C. Sustantivos comunes o propios, concretos o abstractos, individuales o colectivos.
d. Adjetivos en grado positivo, comparativo, superlativo.
e. Verbos conjugados en pretérito imperfecto, pluscuamperfecto, imperativo, etc.
f. Que el alumno explique y ponga publicidades como ejemplos o pedir a los alumnos que busquen publicidades como ejemplos.
g. Publicidad y comprensión del cuerpo humano – salud. En los anuncios abundan referencias a moléculas o elementos relacionadas con la salud. Los alumnos deben buscar publicidades con ellos y luego hacer una búsqueda sobre ellos en internet o libros.

Importante incorporar:
- Una dosis de iconicidad en el trabajo de los contenidos abstractos.
- Dinamismo en los contenidos estáticos.
- El carácter lúdico en toda actividad de aprendizaje.

[1] Función fática: Establecer y mantener contacto, atrapar y retener la atención.

lunes, 8 de marzo de 2010

Cronograma y Encuesta docente de la 7ma rotación de Neurología





























Roberto Rosler
Mail: filipides42@hotmail.com

Mis Power Point están a entera disposición de los alumnos pero NO les servirán como repaso de las clases (y mucho menos para estudiar la materia).
Esto se debe a que en mis clases las diapositivas cumplen con la función didáctica de servir como plataforma visual metafórica de los conceptos que estoy explicando.
Cuando un Power Point permite repasar una clase significa que el docente ha escrito en él todos los conceptos, por lo tanto el discurso del docente ha sido idéntico al Power Point. ¡Uno de los dos, el PPT o el docente, ha estado de más!


Evaluación:
- Se realizará el último viernes de la cursada
- Serán 20 casos clínicos en los que se solicitará el diagnóstico etiológico, clínico, de lado y/o sindromático.
- No podrán consultarse fuentes bibliográficas durante el examen.
- Para aprobar se deberán contestar 12 preguntas en forma correcta.
- Si un caso solicita, por ejemplo, el diagnóstico de lado y el etiológico, si se contesta en forma correcta uno de los dos diagnósticos se le otorgarán 0,5 puntos.
- No habrá límite de tiempo.
- Se corregirá inmediatamente el examen y el alumno obtendrá una “retroalimentación” por parte del docente acerca de su examen y se explicarán las respuestas incorrectas.
- Una estrategia aconsejada frente a los casos clínicos de la evaluación (para una mejor orientación diagnóstica) es que el alumno trate de situar el síntoma guía de consulta de la pregunta en una de las clases dadas por los docentes.


Evaluación de las actividades docentes en Neurología

“Los principales aliados en ayudar a crecer profesionalmente a un docente en su tarea son sus estudiantes”. Paula Carlino

Creemos que un buen docente es el que continúa aprendiendo, no sólo sobre los temas que enseña, sino sobre su propia forma de enseñar. Si la práctica docente se convierte en rutinaria pierde su capacidad productiva. Para ayudarnos en la tarea de convertirnos en buenos docentes le pedimos por favor que llene esta evaluación de la cursada del modo más sincero y explícito posible. Su opinión, junto a la de sus compañeros, será tenida en cuenta para ajustar el funcionamiento de la materia. ¡Muchas gracias!

Califique de 1 a 5
1. Malo
2. Regular
3. Bueno
4. Muy Bueno
5. Excelente



¿Qué opinión tiene del sistema de enseñanza desde los síntomas?:













¿Cuales fueron las principales dificultades de aprendizaje que le planteó la técnica del síntoma al diagnóstico neurológico?








































¿Qué opinión tiene del libro "Me tiene podrido la Neurología"?

















































































¿Qué opinión tiene del simulacro de Examen?:
























































¿Qué opinión tiene del Examen? Por favor “evalúe la evaluación”












































¿Qué fue lo que más le sirvió y por qué?
























































¿Qué fue lo que menos le sirvió y por qué?



























































¿Qué sugerencias haría para las futuras cursadas?
























































Otros Comentarios:
















































































miércoles, 3 de marzo de 2010

La lección de anatomía del doctor Tulp





Rembrandt Harmenszoon van Rijn pintó este cuadro a la temprana edad de 26 años.
Nació el 15 de Julio de 1606 en Leyden, curiosamente una de las “cunas” de la educación médica. Fue enviado a la universidad pero rápidamente se aburrió y solicitó a sus padres abandonarla para dirigirse a Ámsterdam y dedicarse al estudio de la pintura.
En 1631 se casó con Saskia van Uylenburgh, que era la prima de uno de los vendedores de arte más exitosos de Ámsterdam.
Este matrimonio le proporcionó importantes conexiones sociales para conseguir pedidos de retratos y pinturas de la alta sociedad holandesa.
Es justamente su cuñado quien lo recomienda a Nicolaes Tulp, quien deseaba encargar un retrato grupal.
En el siglo XVII este tipo de retratos eran muy populares en Holanda, eran una verdadera institución social. El retrato grupal era el símbolo de una clase media que ascendía social y económicamente.
Además era socialmente bien visto aparecer en compañía de gente poderosa. Por este motivo, ¡muchas personas pagaban para aparecer en estos retratos! Para comprender esto hay que entender que salir en estos retratos era como salir en la tapa de la revista Gente.
Esto convertía a este tipo de cuadros en una difícil tarea para los pintores ya que debían cumplir con las pretensiones de todos los participantes que habían pagado y querían estar ubicados en un lugar de privilegio.

Ámsterdam pertenecía a las Provincias Unidas (actualmente Holanda) cuya religión era el Calvinismo
[1] y que venía de lograr su independencia de España luego de una guerra de independencia de treinta años de duración. El logro de dicha independencia les permitió ganar el derecho a comerciar libremente.
Holanda tuvo un golpe de suerte ya que su principal competidor comercial, Venecia, ha sido destruida por la plaga al no querer ejecutar la cuarentena y el cordón sanitario para no entorpecer su comercio. Esta miopía le costará la muerte de un tercio de su población adulta y su desaparición como potencia marítima.
Durante el siglo XVII el 50% del comercio europeo es transportado en barcos holandeses. ¡La ganancia anual de las compañías navieras holandesas durante esa épca es del 500%!
Holanda tiene puertos en el Océano Índico, Formosa, Japón, Java, Indias Orientales y Occidentales, Guayana, Brasil y Nueva Ámsterdam (la actual Nueva York).
Múltiples de estos puertos se dedicaban a la venta de esclavos.

Siguiendo su ascenso meteórico los burgueses de Ámsterdam vivían bien y deseaban verlo reflejado en el arte.
El protestantismo es iconoclástico dándole la autoridad a la palabra sobre la imagen. Sin embargo fue indulgente con el placer visual de sus clases altas, en especial si le era ideológicamente útil.
Nicolaes Tulp era una de las personas que ocupaba el centro de la escena en Ámsterdam durante el siglo XVII. En 1632 tenía 39 años.
Tulp era un estudioso, un anatomista y un cirujano. Era el director del gremio de cirujanos. Era famoso por un tratado sobre monstruos y por haber descubierto la válvula ileocecal.
Pero, por sobre todo, Tulp era un “animal político”. Fue ocho veces tesorero de la ciudad de Ámsterdam.
En el siglo XVII Holanda en general, y Ámsterdam en particular, florecen como centros culturales en la búsqueda del conocimiento anatómico. Esto no genera conflictos con la Iglesia Calvinista. Recordemos que en esta misma época, Galileo Galilei, de no haberse retractado de sus afirmaciones, hubiera sido condenado por la Inquisición en Italia.
Mientras que en el sur de Europa la Iglesia no quiere ver por el telescopio de Galileo, en el norte de Europa se están abriendo los ojos a los descubrimientos.
En 1668 Von Leeuwenhoek's inventa el microscopio en Holanda. En 1664, en Inglaterra, Thomas Willis está disecando cerebros y afirmando que el Sistema Nervioso es el asiento del alma.
El mismo Descartes huyó de Francia y buscó refugio en Leyden (Holanda) para poder tener libertad de pensamiento.
Estos hechos revelan un “matrimonio” entre revoluciones científicas y teológicas. ¿Si Lutero se atreve a desafiar a la Iglesia, cómo los médicos de la época no van a atreverse, luego de 1500 años, a desafiar a Galeno?

El 16 de enero de 1632 llega finalmente la oportunidad para pintar el cuadro. Un reo acaba de ser colgado por robo y con ello la oportunidad de tener un cadáver para ser disecado.
A diferencia del sur de Italia donde la muerte era un proceso súbito, en el norte de Europa la separación entre el cuerpo y el alma se veía como un proceso gradual. Los sujetos que eran dedicados a la disección, los ajusticiados, lo eran precisamente porque la práctica anatómica se consideraba un castigo añadido sobre el cuerpo, todavía portadora de una cierta identidad de la persona.
Vemos entonces que el criminal es la victima de la justicia y de una doble violencia médica, corporal y espiritual.
Una vez ajusticiado el cadáver es inmediatamente trasladado al teatro de disección del gremio de cirujanos de Ámsterdam.
En las lecciones de anatomía los cuerpos enanizados por una perspectiva despiadada, parecen muñecos descuartizados e inmolados ante un saber tan nuevo como inclemente. El médico no se siente interpelado por ningún deber especial de compasión ante ese cuerpo inánime que ya no tiene acceso a ninguna curación.

Analicemos ahora el cuadro. El fondo en sombras es poco visible. Vemos dos libros. El que está colocado en el ángulo inferior derecho probablemente sea el “best seller” de anatomía del momento, “De humani corporis fabrica” de Andreas Vesalio (1543). El que tiene en sus manos el asistente que se encuentra a la derecha de Tulp se supone que es la lista de los presentes a la disección.
La lección no es sólo para los observadores de la pintura. Tulp mira hacia una audiencia que podemos imaginar.
Para estudiar el estilo pictórico habitual de una lección de anatomía debemos analizar la Lección de anatomía del Doctor Sebastián Egbertsz pintada en 1619 por Thomas Keyzer (segunda imagen que encabeza esta entrada).
En esta pintura observamos que la línea media está demarcada por el esqueleto y que las figuras están ordenadas en dos triángulos perfectamente simétricos.
Seguramente esta pintura estaba en la mente de Rembrandt cuando pintó “su” Lección de anatomía del doctor Tulp, dispuesto a romper esta uniformidad estática.
El Profesor Tulp es evidentemente la persona que controla el evento. Está a la derecha del cuadro dentro de una pirámide que culmina en su sombrero negro, símbolo de su alto status social. Son necesarios todos los observadores para contrabalancear la figura todopoderosa de Tulp.
El cadáver en el centro parece una cuña entre los cuerpos vivientes.
Por esta composición los dos protagonistas de la pintura son el doctor Tulp y el cadáver.
Mientras que en la pintura de Keyzer el esqueleto cumple sólo la función de agrupar los participantes de la disección, el cadáver en la obra de Rembrandt es el centro de la pintura y aumenta el dramatismo psicológico.
En las pinturas de Rembrandt, como por ejemplo en La novia judía, las figuras suelen ser fuentes de luz con luminosidad intrínseca. En La lección de anatomía la luz proviene, paradójicamente, del cadáver.
Este doble contraste lumínico genera un “degradé” de vida (muerto –vivo, inferior – superior) y un “degradé” de poder psicológico (el que tiene el saber y los que no lo tienen, derecha - izquierda).
Las posturas y las expresiones faciales de los atentos oyentes de Tulp se asemejan a aquellos que escuchan a Jesús.
El carácter litúrgico del anatomista como un sacerdote se repite en la segunda Lección de Anatomía de Rembrandt (tercera imagen que encabeza esta entrada), en la cual el cuerpo se parece al Cristo muerto del cuadro de Mantenga.

Temáticamente también existe una semejanza entre la ciencia y la religión. Ambas ofrecen una visión autoritaria de hechos “subterráneos” que están fuera del alcance de nuestra mirada.
¿O usted alguna vez ha “visto” un canal iónico, un neurotransmisor o un transportador de glucosa?
La ciencia como religión es una tendencia que se ha vuelto ideológicamente prominente por primera vez en la Europa del siglo XVII y que ha llegado a nuestros días.
La medicina en esta nueva época conjugaba la teoría y la práctica.
En el cuadro vemos plasmada la aceptación del doctor Tulp de que el conocimiento se basa en la necesidad de la confirmación empírica a través del hecho de que el profesor está dando una clase y simultáneamente disecando sin la necesidad de leer ningún libro.
Por el contrario las lecciones de anatomía medievales, bajo el influjo de la sabiduría de Aristóteles y Galeno, separaban ambas funciones.
El médico se distanciaba del “trabajo sucio” de la disección, que se dejaba en manos de un cirujano – barbero, mientras que el profesor se concentraba en la lectura del texto de Galeno (cuarta imagen que encabeza esta entrada). Si se descubrían discrepancias entre el dogma anatómico galénico y el cadáver, se zanjaban como un defecto, o una “broma”, de la naturaleza.

Las lecciones de anatomía eran eventos tanto científicos como políticos, presenciados no solamente por estudiantes de medicina y académicos sino también por prominentes representantes de la vida política de la ciudad.
El teatro anatómico estaba centrado en la tabla de disección y alrededor de ella había círculos concéntricos de asientos, en los cuales los visitantes estaban asignados según su rango social y no tan sólo su conocimiento científico. Las filas más cercanas estaban reservadas para los oficiales políticos, doctores y cirujanos.
Lo que vemos aquí es una nueva forma de mostrarse, de mirar, de verse y de ser visto. El agente de esta nueva forma de mirar es la ciencia en si misma.
Los precios de las entradas para los “espectáculos anatómicos”, que duraban varios días, dependían de las disecciones. Si se querían ver disecciones de cadáveres femeninos salían más caros. Si los espectadores estaban dispuestos a pagar más por ver una mujer desnuda podemos inferir que estas, en teoría, disecciones anatómicas, eran en realidad actos de voyeurismo.
Entregado a la mirada implacable de doctos y discípulos, y también a la de un público que no ocultaba su afán voyeurista de sensaciones morbosas, el cadáver (palabra cuya raíz latina es cadere, caer) descendía abruptamente desde su condición de ciudadano digno, protegido por honores y mortajas en su destino de viajero a un mundo espiritual superior, a un simple y burdo instrumental didáctico y señal clara del camino de las enfermedades que lo habían devastado. Los cuadros de Rembrandt traducen con estremecedora exactitud esa mezcla de horror y fascinación que hubo de envolver las primeras lecciones de anatomía.
Un ejemplo de esto es que Luis XIV encargó a su cirujano personal (Pierre Dionis) que realizara lecciones de anatomía en el Jardín del Rey en Versailles. Este espectáculo se transformó en un éxito arrollador de público, a un punto tal que se debieron dar invitaciones numeradas para una multitud de burgueses elegantes que, de toda Europa, venían en tropel a ver una disección que se había convertido en un espectáculo que estaba de moda.
Simultáneamente Molière ironizaba en el Enfermo imaginario: “Están aquellos que le dan una comedia a sus amantes, pero darle una disección es algo mucho más galante”. Sugiriendo que los motivos de Luis XIV no eran tan científicos.

No todos en la pintura “ven” lo mismo. Uno dirige su mirada hacia el texto de anatomía para verificar si lo que el doctor Tulp está diciendo es cierto. Otro mira hacia los observadores de la pintura y dirige nuestra atención hacia la disección anatómica.
La pintura expresa un combate latente: la fascinación e interés de los observadores pero también su miedo, ansiedad e incomodidad al descubrir los misterios del cuerpo. Hecho comprensible ya que sólo dos de los siete observadores eran médicos.
Sin embargo sentimos que preside una mirada unificada, la del triunfo de la ciencia sobre la muerte.

Si observamos atentamente la pintura esta no es una lección de anatomía común. Habitualmente se comenzaban las disecciones por las vísceras abdominales, ya que eran las que más rápidamente se descomponían. A continuación se disecaban el tórax y la caja craneana, quedando para el final las extremidades.
En la segunda Lección de Anatomía de Rembrandt podemos observar este orden de disección.
Pero en este cuadro vemos al doctor Tulp comenzando la disección por el miembro superior izquierdo. Evidentemente Tulp quería mostrar algo en especial sin pasar por todos los pasos de una disección habitual.
Tulp está señalando un músculo (el flexor digitorum superficiales) con un fórceps. Esto es inusual ya que habitualmente se utilizaban punteros para señalar las estructuras anatómicas (quinta imagen que encabeza esta entrada).
La utilización del fórceps significa que el doctor Tulp no está mostrando una estructura sino una función.
Su mano izquierda está sostenida en una forma extraña, seguramente mostrando la acción del músculo señalado.
Por lo tanto la pintura describe dos acciones que están sucediendo en paralelo: Tulp muestra con el fórceps la acción del músculo en el cadáver mientras que con su mano izquierda muestra la acción del músculo “en vivo”. Este hecho se refuerza porque mientras un asistente mira hacia el antebrazo del cadáver, el otro mira hacia a la mano izquierda del doctor Tulp.
No estamos presenciando una lección de anatomía estática, sino una de anatomía funcional.
Esto muestra una cualidad esencial de las pinturas de Rembrandt que es el movimiento. La preocupación de Rembrandt por el movimiento también hace que esta pintura personifique el pensamiento europeo del siglo XVII: el movimiento era central en las ideas de Descartes, Gassendi, Galileo, Leibniz y Newton.

Este cuadro es la descripción del inicio de una utopía intelectual médica: la de la completa visibilidad de la enfermedad. Lamentablemente esta utopía es ciega a la completa visibilidad de las dimensiones psico-socio-culturales de los enfermos. Por este motivo la medicina positivista nos recuerda una letra de los Redondos de Ricota: “Ojos ciegos bien abiertos”.


[1] El calvinismo (a veces llamado tradición Reformada, la fe Reformada o teología Reformada) es un sistema teológico cristiano y una actitud hacia la vida cristiana que pone el énfasis en la autoridad de Dios por sobre todas las cosas. Esta vertiente del Cristianismo Protestante fue desarrollada por Juan Calvino (reformador religioso francés del siglo XVI).

miércoles, 24 de febrero de 2010

Sistemas Emocionales: "El pronóstico meteorológico" de nuestras conductas


I. Introducción:

I.a. Una mirada evolutiva
“En el siglo XX no existe otro tipo de cambio que el cambio rápido ... según la evolución, el ritmo de los cambios del mundo estaba determinado por periodos glaciares, con el modernismo todo estaba cambiando a la vez y de manera fundamental, de la noche a la mañana”. P. Watson

El motivo por el cual el Sistema Nervioso Central (SNC) ha ido aumentando en tamaño y complejidad a lo largo del árbol filogenético
[1] es porque un cerebro más eficiente aumenta las posibilidades de éxito en la supervivencia y la reproducción.
Frente a esta afirmación no deja de ser paradójico que al observar ciertos trastornos que aquejan al SN (Estrés, Obesidad, Fobias, etc) tengamos la rara y extraña sensación que estamos “durmiendo con el enemigo”.O sea que ciertos sistemas funcionales neuronales que deberían aumentar nuestras posibilidades de supervivencia en realidad la están disminuyendo.
Para analizar esta paradoja es necesaria una “mirada” evolutiva que nos permita comprender que nuestro Cerebro estaba brillantemente adaptado a su ambiente ancestral, o sea al Paleolítico. Por lo tanto el Homo Sapiens actual consiste en un Cerebro del Paleolítico viviendo bajo las normas socioculturales del Siglo XXI.. Y esto no deja de ser un “cocktail explosivo”.
Como ejemplo podemos citar a Roland Barthes que solía decir que “en Francia es natural ser católico, estar casado y haber presentado una tesis”. Barthes era protestante, homosexual y (a pesar de ser uno de los creadores de la Semiótica) nunca había presentado una tesis de doctorado. Barthes hacía esta afirmación para mostrar que lo que en general consideramos natural son solamente normas impuestas por la sociedad y la cultura. NO es natural ir por la vida en ropa interior, orinar en el baño o comer con tenedor y cuchillo.

Así podemos considerar que ciertas patologías son en realidad el resultado de la falta de correspondencia entre el ambiente original de adaptacióna y el medio social actual.
Consideremos un ejemplo clásico como lo son todos los trastornos asociados al Estrés.
La respuesta de Estrés era altamente adaptativa para los Homo Sapiens del Paleolítico ya que al inhibir ciertos repertorios de conductas (dormir, comer, deseos sexuales, etc) y al activar ciertas respuestas homeostáticas (hipertensión arterial, taquicardia, hiperglucemia, etc) mejoraba sus posibilidades de supervivencia (como por ejemplo enfrentarse a un predador) y, como en esta época no existían aún los impuestos, los jefes, los políticos, las obligaciones “tribales” y familiares, etc, las situaciones que justificaban una respuesta de estrés eran de corta duración y baja frecuencia.
Ahora bien, observémonos a nosotros mismos, ciudadanos del siglo XXI y sobrevivientes del “siglo de la crisis perpetua” como define Peter Watson al siglo XX. El Estrés, a través de ciertos cambios socio-culturales (estado, tribu, familia, trabajo) y de ciertos “avances” tecnológicos (celular, computadora, teléfono, etc) se ha convertido de una respuesta “discreta” en una descarga continua y crónica que nos impide comer, dormir y tener deseos sexuales; y que nos genera infartos y otras “bondades”. Resumiendo el Estrés ha sufrido una “metamorfosis” funcional: De aumentar la supervivencia ha pasado a disminuirla.
Analicemos ahora la relación existente entre el peso corporal, el Sistema de Búsqueda y Recompensa y el Sistema Neuroentérico. Se considera en la actualidad que el Homo Sapienes se inició como un recolector (tarea fundamentalmente femenina que consistía en recoger frutos, verduras y pequeños mamíferos) y como un carroñero (perdón si con esta afirmación hiero el orgullo del lector pero la Antropología moderna nos aleja del estereotipo del Homo Sapiens como un valiente y intrépido cazador, esta fue una conducta más tardía cuando mejoraron los instrumentos y las tácticas de caza grupal).
El Sistema Neurorentérico (un recientemente independizado de los Sistemas Simpático y Parasimpático) es, entre otras funciones, el encargado de regular la eficiencia de la ganancia y pérdida de calorías.
Cuando el Homo Sapiens envejece (y por lo tanto disminuye su capacidad de buscar y traer carroña) o cuando pasa por épocas de carestía alimenticia el Sistema Neuroentérico, como conducta adaptativa para aumentar las posibilidades de supervivencia, incrementa la eficiencia en la ganancia de calorías y disminuye la eficiencia en su pérdida.
Por otra parte cuando el Homo Sapiens encontraba grandes cantidades de comida, al no existir en el Paleolítico heladeras u otros medios de conservar alimentos, el Sistema de Búsqueda y Recompensa facilitaba la ingestión de grandes cantidades de alimentos a pesar de que las señales homeostáticas le hacían saber al Hipotálamo que ya se habían ingerido suficientes “commodities”.
Consideremos ahora a un Homo Sapienes del siglo de los hipermercados que desea bajar de peso. Probablemente, debido a que su trabajo le imponga un modo sedentario de vida, elija una dieta basada en una severa restricción alimenticia.
Su sistema Neuroentérico “Palelolítico” interpretará que se está pasando por un período de escasez y por lo tanto aumentará su eficiencia dificultando la pérdida de peso.
Es un comentario habitual que luego de varias dietas o con el paso de los años cada vez es más difícil perder peso y es cada vez más fácil ganarlo.
Para dificultar aún más la situación cuando este Homo Sapienes hambriento por su dieta se encuentre con un paquete de galletitas u otra “hiper” fuente de glúcidos y/o lípidos observará azorado como su mano adquiere vida propia y va y viene del paquete hacia su cavidad oral sin detenerse hasta que el paquete esté vacío (una “cortesía” del Sistema de Búsqueda Dopaminérgico).
Para concluir observemos algunas causas frecuentes de fobias como el miedo a las alturas y a los espacios abiertos. Si analizamos estos miedos en relación al Paleolítico veremos que en realidad aumentaban las posibilidades de supervivencia en el ambiente ancestral.
El Homo Sapiens abandonó las selvas y se dirigió hacia la sabana africana porque su capacidad de trepar (y por ende de conseguir alimentos) era muy inferior a la de los grandes primates. Por esta pobre capacidad de trepar es adaptativo tenerle miedo a las alturas ya que evita las posibilidades de traumatismos por caídas.
Nuestros ancestros medían 1,50 metros y pesaban unos escasos 40 – 50 kg. Si se atrevían a pasearse por los espacios abiertos de la sabana eran presa fácil de sus depredadores (como por ejemplo los grandes felinos). Conclusión tenerle miedo a los espacios abiertos era adaptativo.
¿Pero quién puede vivir con normalidad en el siglo XXI si le tiene miedo a las alturas y a los espacios abiertos?

Tal vez alguien pueda preguntarse: ¿Estos millones de años transcurridos desde que los homínidos pasaron a la postura bípeda en el África oriental no han sido suficientes para adaptarse a los cambios socioculturales?
Creo que sirve como explicación un “calendario” que utiliza Carl Sagan en el que compara toda la historia del planeta (calculada estimativamente en la actualidad en unos 4.500 millones de años) con un año de 12 meses.
En este calendario las rocas aparecen el primero de Enero, los invertebrados el 15 de Noviembre, los mamíferos el 27 de Diciembre y el Homo Sapiens aparece en la Tierra el 31 de diciembre a las 23.30 horas. Si consideramos que pasamos de vivir en forma nómada a la sedentaria hace unos miles de años: ¡Unos minutos de existencia en la Tierra no son suficientes para adaptarse a los apabullantes cambios de nuestro medio ambiente!
No debemos olvidarnos que en el último medio siglo “se ha desbordado el río de los descubrimientos” y la humanidad ha sufrido los mayores cambios culturales y tecnológicos a una velocidad nunca antes vista. Cambios que nos han alejado más aún de nuestro ambiente ancestral original de adaptación y que nos obligan a preguntarnos: ¿Es siempre más sinónimo de mejor?
Para finalizar es importante considerar que con el paso de las décadas el concepto de “evolución se ha convertido además en una metáfora que nos deja ver que las ideas, a semejanza de los animales, también evolucionan, cambian ...”. Desde esta perspectiva es fundamental que los conceptos funcionales del SN mantengan permanentemente esta capacidad de evolucionar y cambiar.

I.b. Un conflicto Semántico: El Sistema Límbico
Desafío al lector a que busque al menos en 5 libros de Neurobiología, Neurociencia, Neuroanatomía o Neurofisiología la definición y la lista de estructuras que forman el Sistema Límbico. ¡Para su enorme sorpresa muy probablemente hallará cinco definiciones y cinco listas distintas!
Esto demuestra que existe acerca del sistema (o el concepto) que básicamente se emplea para analizar las relaciones existentes entre las Neurociencias y las enfermedades Psiquiátricas una ambigüedad, un desacuerdo y un grave conflicto semántico.
Y digo semántico porque si uno lee la bibliografía clásica sobre el sistema límbico observaremos que diferentes autores utilizan el mismo término para “etiquetar” diferentes estructuras anatómicas y sistemas funcionales.
Para agravar el problema uno también puede encontrar inconsistencias internas. En otras palabras que un autor utilice dos o más sentidos conflictivos para un mismo término en el mismo libro. O sea que también existen imprecisiones semánticas en un mismo autor.
Otra dificultad reside en que muchos autores utilizan los términos sistema límbico, lóbulo límbico y rinencéfalo sin definirlos claramente y hasta en ocasiones utilizándolos como sinónimos.
La base racional de alertar sobre este conflicto semántico acerca del Sistema Límbico es sencillamente para:
- Facilitar su comunicación y comprensión
- Alertar a los interesados en este tema que deben ser cuidadosos con la terminología utilizada
- Que la conciencia sobre este conflicto facilite la búsqueda de consenso, promoviendo una utilización más uniforme del término
- Comprender que hasta que no se llegue a este consenso no existe una alternativa correcta en este o cualquier otro conflicto semántico

¿En qué concuerdan los diferentes autores sobre el sistema límbico?:
- En que es un conjunto de estructuras que mayormente ocupan la cara medial del hemisferio
- En que está relacionado con el procesamiento emocional
- Casi todos los autores incluyen en “su” sistema límbico a la Gyrus Cinguli (GC), al Gyrus Parahipocámpico, a la Formación Hipocámpica (FH) y al Complejo Amigdalino.

La cuestión se complica en lo que se refiere a:
- Hipotálamo: Para algunos forma parte del Sistema Límbico. El problema es que dentro de este grupo de autores algunos incluyen sólo algunos núcleos mientras que otros engloban a todo el Hipotálamo.
- Vías: Algunos autores consideran que ciertas vías (Fornix, Núcleo de la Estría terminalis, Haz Mamilotalámico) forman parte del Sistema Límbico.
- Neocortex: Tampoco hay acuerdo en este tema ya que algunos nombran a la corteza Orbitaria Frontal como parte del Sistema Límbico, mientras que otros nombran al polo Temporal, a la Insula o a la Corteza Prefrontal (CPF).
- Tronco Cerebral: Generalmente estos autores incluyen a estructuras mesencefálicas (Formación Reticulada, Sustancia Gris Periacueductal y Tegmentum medial).
- Finalmente algunas autores también incluyen en el Sistema Límbico a Estructuras olfatorias, Ganglios Basales (GB) y a ciertos Núcleos Talámicos.

El panorama que se observa es al Sistema Límbico como una estructura conceptual compuesta por una verdadero “frenesí” de áreas de distintas regiones neuroanatómicas (Corteza Cerebral, Diencéfalo, GB, Tronco Cerebral), de distintas sustancias (Gris y Blanca), de distintas filogenias (Archi, Paleo y Neocortex) así como también de diferente neuroquímica. ¿Y cual es el delicado “alfiler” que une a todas estas áreas? Su relación funcional con las respuestas emocionales
[2].

I.c. Una historia: Prominencias craneanas, Frenología y “prehistoria” de la Neurociencia de la Afectividad

Las Bases Biológicas de la Psiquiatría corresponden en un nivel “micro” a conceptos pertenecientes a los campos de la neuroquímica, la biología molecular y la genética. Pero en un nivel “macro” estas bases corresponden a lo que se denomina el concepto de Localización Cerebral, concepto que ha sufrido a lo largo de la historia múltiples cambios de paradigmas tanto en lo teórico como en lo metodológico. Es importante para poder comprender el paradigma actual de la psicofisiología y la neurociencia de la afectividad tener en claro cómo nuestros “ancestros profesionales” analizaron estos temas.
Previamente al Siglo XIX hubo filósofos y médicos que opinaban que las facultades mentales tenían asiento en el cerebro, o sea que apoyaban un monismo materialista pero, lamentablemente, las situaban en los ventrículos cerebrales.
Hay que esperar al Siglo XIX (si bien algunos autores señalan a Thomas Willis como el primero en afirmar que las funciones cerebrales eran tisulares) para poder identificar conceptos de especialización hemisférica en el tejido cerebral. En este siglo la controversia entre Franz Gall y Flourens marca el nacimiento del concepto de localización cerebral moderna.
Tal vez pueda sorprender al lector que Franz Gall, el creador de una pseudociencia como lo es la Frenología (o Cranioscopía), sea citado como uno de los pioneros de la localización funcional moderna. Y es que paradójicamente en esta controversia Gall tenía un mal método pero una buena teoría y Flourens tenía un buen método y una mala teoría.
Gall teorizaba correctamente que diferentes regiones cerebrales tenían diferentes funciones y, más importante para la neurociencia de la afectividad, identificaba entre estas funciones al instinto sexual, la conducta maternal, la memoria verbal, la conducta de autodefensa, la música y la capacidad numérica. El problema era su método de identificación de dichas funciones que consistía en la evaluación y medición de las prominencias craneanas. Gall creía que, por ejemplo, un hombre con un gran instinto sexual tenía esta área cerebral muy hipertrofiada lo que causaba que el hueso craneano suprayacente se sobreelevara generando una prominencia ósea palpable.
Flourens, por el contrario, fue el pionero de un método experimental como lo es la resección de un área cerebral y la observación de los cambios conductuales generados por dicha ablación. Su error fue teórico al afirmar por un lado que la corteza cerebral no tenía áreas especializadas (teoría de la generalización o la equipotencialidad cerebral) y por el otro al desterrar de la neurofisiología el estudio de las funciones emocionales.
Fritsch y Hitzig y Broca corrigieron este error de Flourens al descubrir la corteza motora y la corteza relacionada con el lenguaje respectivamente. Lamentablemente a partir de estos hallazgos se consideró que las facultades mentales son nada más que el producto de las funciones sensitivo - motoras y que por lo tanto no existen áreas cerebrales específicas relacionadas con ellas.
O sea que en el siglo XIX se pasó de una psicofisiología de la afectividad con Gall a una concepción sensitivo motora de todas las funciones cerebrales con Ferrier, Fritsch, Hitzig y otros.
A fines del siglo XX observamos, parafraseando a Nietzche, el eterno retorno (en este caso a la despreciada y devaluada teoría frenológica) con los trabajos de Panskeep y el nacimiento de la Neurociencia de la Afectividad que afirma la existencia de áreas cerebrales en relación con la agresividad, la sexualidad, la conducta maternal, la tristeza, la alegría y otras más creando así un puente entre la Neurociencia y el Psicoanálisis y reconciliando el diván con el laboratorio.

I.d. Un peligro: La Psiquiatría Biológica y los riesgos del “ultra” reduccionismo
“... y Magendie llegó a la posición extrema de substituir el experimento por el pensamiento”. R. Young

Para finalizar esta introducción quisiera llamar la atención del lector sobre una riesgosa “tentación” que se corre en el camino que conduce desde las Neurociencias hacia la explicación de las bases biológicas de la Psiquiatría: el peligro de un reduccionismo extremo e inflexible. La tentación de que TODOS los aspectos de la Psiquiatría puedan ser reducidos a explicaciones moleculares y/o celulares.
Este riesgo confirma la afirmación de Arthur Schnitzler cuando dice que “la ciencia no confiere ninguna significación al individuo”. Y es que en el camino reduccionista se “organifica” al individuo. La mirada médica se posa sobre la enfermedad y se vuelve, como proclaman los Redonditos de Ricota, “ojos ciegos bien abiertos” frente al enfermo.
El reduccionismo biológico afirma el discurso del órgano y silencia el discurso del individuo como una entidad bio-psico-social.
Como claramente afirma H. Giroux no existen textos “neutrales” desde el punto de vista ideológico, por lo tanto el lector podrá preguntarse cual es la “ideología” del autor acerca de este tema. Entre las diversas corrientes de la Filosofía de la Ciencia, y especialmente en lo que actualmente se denomina “Neurofilosofía”, existe la hipótesis de la Coevolución explicativa en la que la Neurociencia, la Filosofía y la Psicología evolucionan en conjunto explicandose mutuamente sin necesidad de que ninguna de estas disciplinas “reduzca” o haga desparecer a las otras.
Conviene recordar la afirmación de Kart Goldstein, un neurólogo alemán miembro del movimiento de la Gestalt, acerca de que el reduccionismo por sí solo no es suficiente para comprender a los pacientes, que intentar localizar funciones perdidas en parcelas discretas del cerebro nunca es tan significativo como el entender al paciente desde una perspectiva holista.
Además las Neurociencias no son “todo poderosas”. Podríamos hacer la misma comparación que hace Roy Porter sobre la Historia de la Medicina: “se parece al cielo nocturno: vemos unas pocas estrellas y las agrupamos en constelaciones míticas, pero lo que principalmente se ve es la oscuridad”.
La aparición de de una Psiquiatría “Neuro-científica” de alta tecnología puede ser un ejemplo de lo que William Blake denunciaba como una “visión única”, el tipo de miopía que aparece (literal y metafóricamente) de mirar obstinadamente a través de un microscopio. Una visión única tiene sus limitaciones en explicar la condición humana.
Nunca debemos olvidar que lo humano es, al fin y al cabo, el corazón de la medicina, sin lo humano todo el edificio de las especialidades médicas pierde sentido y se derrumba.


II. ¿Neurociencia de la Afectividad?

II. a. Introducción:

En un camino conceptual paralelo a los pintores impresionistas y postimpresionistas de comienzos del siglo XX, que intentaban registrar y capturar el significado emocional del mundo, esta nueva rama de las Neurociencias intenta registrar y estudiar los procesos neuronales subyacentes a las experiencias y reacciones afectivas, que son los mecanismos esenciales en la génesis de las fuerzas emocionales básicas que compartimos con otros mamíferos.
Lo que intenta la Neurociencia de la Afectividad es, reteniendo el rigor científico de la neurofisiología clásica, volver a contactarse con las funciones biológicamente relevantes como lo son las emociones y los afectos.
Para comprender esta Neurobiología de nuestro “mundo interior” debemos observar que siempre han existido dos perspectivas de nuestro aparato mental. Una guiada por nuestros cinco sentidos aristotélicos hacia el mundo exterior. Pero existe otro “mundo” que nuestra mente “observa”, y que es vital para nuestra supervivencia, como lo es el de las vísceras. Estos procesos internos están representados en el Tronco Cerebral y monitorean un mundo de fluctuaciones (glucosa, sodio, temperatura, oxígeno, etc) que son la esencia de nuestros impulsos motivacionales.
La posición clásica tanto de la Neurociencia como del Psicoanálisis es que no podemos experimentar en forma directa nuestros impulsos internos o nuestra vida mental.
Pero debemos recordar que tampoco podemos experimentar en forma directa los objetos del mundo externo. ¿A qué me refiero con esta afirmación? A que esta mesa marrón sobre la que estoy escribiendo puedo tocarla y mirarla pero NO puedo conocer su “esencia”, como por ejemplo el hecho de que el “zumbido” de electrones alrededor del núcleo atómico significa que esta mesa aparentemente sólida consiste en su gran mayoría de espacio vacío o al hecho de que su apariencia marrón resulta de un conjunto de detectores en mi retina con un amalgama de tres clases distintas de radiación electromagnética que percibo como un color.
O sea que también con respecto al mundo externo estamos SIEMPRE restringidos por una especie de “filtro” que son nuestros órganos preceptúales. Para ser más perturbadora nuestra percepción de la “realidad”, la neurofisiología ha confirmado que nuestras percepciones NO son una fotocopia de la realidad sino una mera abstracción de ella. Y esto se debe a que las sensaciones que nos producen los estímulos ambientales al “bombardear” nuestros sentidos no son solamente son “filtrados” por nuestros receptores sino que son también textualmente “violadas” por los diferentes mecanismos de procesamiento a todos los niveles de las vías aferentes desde los nervios periféricas hasta las cortezas asociativas (inhibición colateral, adaptación, control central, procesamiento en paralelo, magnificación, convergencia, divergencia, etc.). Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que nuestra percepción es una versión editada, un “make up” de la realidad.
Debemos comprender que podemos percibir indirectamente nuestros impulsos internos a través de órganos sensoriales especiales dirigidos hacia nuestro mundo interior como lo son las emociones (ira, tristeza, miedo, etc.). Podemos entonces interpretar a nuestra afectividad como una percepción dirigida hacia nuestro interior que percibe nuestro mundo visceral. Mientras la Neurociencia observa al aparato mental con órganos sensoriales externos y ve un cerebro, cuando se observa el mismo aparato mental internamente, en su subjetividad, a través de otros órganos sensoriales aparece frente a nuestros ojos la mente.

II.b. Proceso de Encefalización: Un “menage a trois”

Con fines didácticos podemos dividir a las estructuras cerebrales en un Cerebro dorsal, las estructuras subcorticales y un Cerebro ventral.
El Cerebro dorsal está compuesto por la Corteza Asociativa (parte del Neocortex que representa un “lujo” evolutivo de los mamíferos) en el que es importante destacar la presencia de la Corteza Preforntal (CPF) (un “lujo” evolutivo de los primates). El Neocortex recibe aferencias principalmente a través del Tálamo que es una especie de “gran estación central” en la que hacen relevo prácticamente todas las vías que traen información al neocortex desde los receptores sensoriales
[3], Médula, Cerebelo, Ganglios Basales (GB), información de retroalimentación desde el mismo Neocortex, etc. La Corteza Asociativa está fundamentalmente asociada con los procesos cognitivos e influencia y es influenciada por las emociones pero no genera afectividad.
Las estructuras Subcorticales más importantes para nuestro tema son el Sistema Límbico, el Encéfalo Basal Anterior (EBA) y los GB. Estas estructuras son filogenéticamente más antiguas y están relacionadas con los procesos emocionales.
El Cerebro Ventral está compuesto por el Tronco Cerebral y el Hipotálamo. Estas estructuras son un legado de los animales más antiguos del árbol filogenético y están relacionadas con los procesos homeostáticos que son aquellos mecanismos encargados de mantener estables los parámetros biológicos fundamentales para la supervivencia del organismo (glucosa, agua, sales, oxígeno, etc).

Vemos así que Sigmund Freud tuvo una intuición genial al decir que los humanos teníamos un museo de historia natural en nuestro SN.
El acierto de esta afirmación se puede explicar fácilmente. Si tuviéramos que asignarle una tendencia política a nuestro SN indudablemente sería la de un conservador ortodoxo y esto es porque nuestro Cerebro ha guardado celosamente todos aquellos sistemas neuronales que han sido capaces de aumentar las posibilidades de éxito en la supervivencia y la reproducción. O sea que nuestro cerebro contiene la historia neurobiológica de prácticamente todos nuestros ancestros primitivos. Así los circuitos relacionados con nuestras emociones no son muy distintos, ni cuanti ni cualitativamente, de los de un reptil. Es por esto que no debe sorprendernos que en ciertas ocasiones cuando presenciamos la conducta de un Homo Sapiens bajo el dominio de sus emociones tengamos la sensación de estar observando a un animal primitivo.
Es interesante destacar que, a diferencia del modernismo y postmodernismo (con su amor exagerado por todo lo que es nuevo), la evolución cerebral está basada en la integración de componentes arcaicos y nuevos. O sea que el progreso del cerebro humano está basado en intentar combinar lo antiguo y lo moderno mientras que muchos consideran que el progreso humano está basado exclusivamente en la eliminación de lo antiguo.
Resumiendo el proceso de encefalización progresa primero, en un período precoz de la filogenia, desde el Tronco Cerebral primitivo homeostático, que observa que las múltiples y complejas funciones somáticas permanezcan estables entre estrechos parámetros, hacia la emoción y finalmente hacia la cognición.
Observaremos más adelante que la gran mayoría de los circuitos emocionales están compuestos por un núcleo subcortical (como por ejemplo un núcleo del complejo amigdalino) y dos estructuras del cerebro dorsal (en general un núcleo del Hipotálamo y otro del Tronco Cerebral). Este “combo” neuroanatómico (una estructura límbica + dos estructuras dorsales) nos ayuda a comprender que las emociones son evolutivamente una extensión de las funciones homeostáticas que ayudan a mantenerlas ya que en la naturaleza es mucho más fácil conseguir comida si además de sentir hambre me enojo y me vuelvo agresivo.
La “explosión” neocortical y las funciones cognitivas también pueden entenderse como una extensión evolutiva de los sistemas emocionales que intenta sintonizar la conducta volitiva con los impulsos emocionales.
El Cerebro en definitiva está adaptativamente organizado para lograr la integración entre la homeostasis, la emoción y la cognición.
Un ejemplo de esta integración lo da la función de doble interfase que tienen el Complejo Amigdalino
[4] y la Formación Hipocámpica (FH). Ambas son estructuras límbicas claves que procesan experiencias actuando como interfases tanto entre el SN Autónomo (nuestro mundo visceral inconsciente) y el Neocortex (nuestro mundo cognitivo conciente) como así también entre nuestro pasado y nuestro presente (debido a las funciones de memoria emocional inconsciente del Complejo Amigdalino y de memoria autobiográfica conciente de la FH). Algunos autores sitúan al Complejo Amigdalino y a la FH en la “frontera” entre los sistemas homeostáticos y los cognitivos.
Si bien las evolutivamente “recién llegadas” funciones cognitivas tienen una autonomía parcial (y una superficie desmesuradamente grande en comparación con el Sistema Límbico y el Cerebro Ventral) TODA idea de independencia total es ilusoria. En situaciones de disbalance homeostático, como por ejemplo hambre o sed extremas, las funciones homeostáticas y emocionales dominan por completo a las funciones cognitivas. Si bien las estructuras neocorticales están conectadas por una “autopista de doble mano” con las estructuras límbicas, funcionalmente la conexión límbico-neocortical es mucho más “poderosa”.Algunas obras del pintor Gustav Klimt (La Filosofía y La Medicina) son un interesante ejemplo artístico de este concepto funcional ya que intentan reflejar el triunfo de lo instintivo sobre lo racional.
Por lo tanto podemos ver que la Cognición y la Emoción son funciones “ínter penetrantes”: La Emoción provee motivación a la Cognición y ésta última provee una inhibición “adaptativa” (en función del marco sociocultural) de las emociones.

II.c. Sistemas Emocionales primarios

Las emociones surgen de programas cerebrales heredados de especies ancestrales. Los sistemas emocionales son instrumentos evolutivos que promueven la coherencia psico-conductual y que durante la evolución fueron efectivos en dar respuestas a nuestras necesidades primarias y en pasar la información genética a las generaciones futuras.
Los estímulos externos gatillan “combos” preparados de respuestas neuronales.
Los sistemas emocionales funcionan como una enorme “batería” que energiza y guía al organismo en sus interacciones con el medio ambiente. Así, siguiendo a Panksepp podemos definir a una Emoción como un proceso psiconeuronal innato que controla el vigor y el patrón de acción del intercambio conductual con otros seres vivientes y objetos de importancia para la supervivencia. La respuesta emocional frente a una interacción dada dependerá de si ésta promueve o no la supervivencia.
Las funciones afectivas además de codificar la información nueva pueden recuperarla a posteriori posibilitando que esta información sea generalizada para nuevos eventos en el futuro de manera eficiente y veloz. ¡Por lo tanto los procesos emocionales NO son estáticos! Sus circuitos se modifican y cambian con el desarrollo y la experiencia.
Así los sistemas emocionales ofrecen soluciones a problemas como: ¿Cómo obtengo comida? ¿Cómo permanezco intacto? ¿Cómo aseguro mis contactos sociales?
Estas preguntas acerca de la supervivencia se contestaron durante la evolución mediante la aparición de los sistemas emocionales.

Los criterios neurobiológicos que definen a un “sistema emocional” son los siguientes:
Son circuitos genéticamente predeterminados para responder en forma incondicionada ante estímulos ambientales desafiantes. O sea que responden ante cierto tipo de estímulos ambientales en forma “instintiva” sin requerir de un aprendizaje previo.
Organizan respuestas motoras y cambios autonómicos y hormonales que han probado ser adaptativos (o sea que aumentan la posibilidad de supervivencia y reproducción).
Modifican el umbral de excitabilidad de los sistemas sensoriales. Un ejemplo de esta característica de los sistemas emocionales es la disminución del dolor ante estímulos con respuestas emocionales agudas (analgesia por estrés) y el aumento del dolor ante estímulos con respuestas emocionales crónicas (Hiperalgesia en el dolor por cáncer).
Son controlables en forma condicionada por estímulos ambientales emocionalmente neutros. Esto significa que los sistemas emocionales pueden aprender mediante un reflejo condicionado pavloviano a dar respuestas ante estímulos ambientales ante los cuales dichos sistemas no estaban instintivamente preparados para responder.
Tienen conexiones neuronales recíprocas con las áreas cognitivas a través de las cuales los sistemas emocionales y cognitivos pueden controlarse mutuamente.

Cumplen con estas características, y por lo tanto son definidos como sistemas emocionales, los siguientes circuitos neuronales:
Sistema de Búsqueda: Aumenta las posibilidades de supervivencia del organismo al hacer que esté muy interesado en interactuar con el medio ambiente en la búsqueda de incentivos y recursos como comida, agua, sexo, calor y contacto social. Los motiva cuando están a punto de encontrar lo que están buscando y les permite anticipar cosas que necesitan para la supervivencia. Facilita el aprendizaje y en los seres humanos genera y sostiene todo tipo de curiosidad (¡aún la intelectual!). El circuito neuronal más estudiado en relación con este sistema emocional es la vía mesocortical dopaminérgica que va desde el Área Tegmental Ventral en el Mesencéfalo hacia el Núcleo Accumbens que es un Ganglio Basal filogenéticamente antigua (pertenece al Archiestriado). Desde el núcleo Accumbens esta vía se proyecta fundamentalmente a la Corteza Prefrontal. Prácticamente todas las drogas adictivas, ilegales y legales, (Cocaína, Anfetaminas, Alcohol, Nicotina, Heroína, etc) activan este circuito. Esta es la explicación del “atractivo psíquico” de estas sustancias.
Sistema de Agresividad: Activado por la frustración o por coartar la libertad del organismo, aumenta la energía psíquica. Por lo tanto este sistema energiza las conductas cuando el organismo es irritado o restringido cumpliendo funciones de defensa del organismo y de su territorio al generar miedo en el oponente.
Sistema de Miedo: Reduce las posibilidades de ser destruido o de sufrir dolor. Cuando es activado puede generar respuestas de escape o de congelamiento (freezing) según si el estímulo generador de la respuesta es evitable o no. La estimulación crónica del sistema de miedo en los seres humanos genera ansiedad.
Sistema de Pánico: Para comprender la importancia de este circuito neuronal debemos recordar que los mamíferos somos los organismo con mayor dependencia social del árbol filogenético. Este sistema emocional indica la pérdida del apoyo social y la sensación de soledad mediante llamados de separación como lo es el llanto en los seres humanos. La evolución ha provisto a los mamíferos de un sistema de seguridad que apoya las funciones de los circuitos relacionados con el instinto maternal estimulando a que la madre cuide a su cría y que la cría sienta necesidad de su cuidado. El sustrato anatómico de los sistemas de agresividad, miedo y pánico estaría relacionado con las conexiones Amigdalino – Hipotalámicas.
Sistemas socio-emocionales: La “lujuria sexual”, el cuidado maternal y el juego rudo son sistemas emocionales más sofisticados. Es interesante destacar que el sistema de cuidado y alimentación maternal surgieron durante la evolución de circuitos neuronales que inicialmente mediaban la sexualidad. Un ejemplo de esto es que la Oxitocina es un Neurotransmisor (NT) tanto de los circuitos que median el cuidado maternal como los de sexualidad

II.d. Sistemas emocionales y Aprendizaje

Existen básicamente dos mecanismos de supervivencia a lo largo del árbol filogenético. Uno es el aprendizaje que posibilita que los animales tengan conductas adaptativas en circunstancias futuras por hechos acaecidos luego del nacimiento. Podríamos considerar al aprendizaje también como una forma de “olvidar” cierto tipo de conductas innatas. Como ejemplos podríamos citar gran parte de nuestro bagaje sociocultural que nos enseña, por ejemplo, a orinar, defecar y tener sexo como actividades privadas y no públicas (como nos impulsarían nuestras conductas innatas). El aprendizaje es así una especie de “escultor” que va tallando en nuestros circuitos neuronales nuevos tipos de conductas.
Otro mecanismo de supervivencia serían las emociones que posibilitan la aparición de respuestas conductuales adaptativas frente a circunstancias que son riesgosas para nuestra supervivencia y que fueron enfrentadas por nuestros ancestros a lo largo de la evolución. O sea que “desafíos” ambientales persistentes durante la evolución codificaron tendencias psico-conductuales como circuitos neuronales emocionales para responderles.
Vemos entonces que el prefijo “in” de la palabra innato pierde cierto poder ya que lo que consideramos conductas innatas en algún momento fue aprendido (y recién en ese momento por lo tanto pasaron de ser aprendidas a innatas). También puede suceder lo mismo para lo que en el presente son conductas aprendidas, o sea que en un fututo distante puedan convertirse en parte del repertorio conductual innato.
De todas formas existe una interacción entre estos dos sistemas de supervivencia (aprendizaje y emociones) ya que los sistemas emocionales, como hemos dicho anteriormente, también posibilitan y favorecen el aprendizaje. Vemos así que también las emociones representan un “cocktail explosivo”: Genes más Aprendizaje.
Un ejemplo de esto es el aprendizaje mediante Condicionamiento Clásico que permite que estímulos ambientales emocionalmente neutros (como una marca de comida) rápidamente queden “empapados” de significación afectiva. Esto demuestra la importante relación existente entre los procesos cognitivos, la codificación de la memoria y la activación emocional.

II.e. Ontogenia de los sistemas emocionales

No se debe considerar al cerebro como una red computacional rígida. Sus sinapsis se desarrollan y remodelan a lo largo de TODA la vida debido a la interacción dinámica en el cerebro entre eventos genéticos y ambientales. Esta interacción entre lo instintivo y aprendido explica por qué en general las causas principales de un trastorno psiquiátrico sean “mitad innatas y mitad ambientales”.
En el momento del nacimiento el cerebro sólo tiene un plan general de conexiones cerebrales codificadas genéticamente. Por esto durante la vida post natal gran cantidad de circuitos neuronales deben completarse en función de los estímulos ambientales que recibe el organismo.
Esto es altamente adaptativo ya que debido a la variabilidad ambiental (no es lo mismo nacer en el Sahara o en la Antártida, hablar Japonés o Italiano, etc) le permite al cerebro adaptar lo mejor posible sus circuitos en función de los desafíos ambientales específicos que debe enfrentar el organismo.
La interacción Genética – Social moldea la relación cerebro – mente durante el desarrollo ontogénico. Como ejemplos podemos citar el hecho que un medio enriquecido favorece el desarrollo del Sistema de Búsqueda mientras que experiencias precoces de pérdida social cambian la configuración del Sistema de Pánico. Los cambios en los sustratos neuronales de los circuitos emocionales aparecen en función del desarrollo neurobiológico normal y de las experiencias individuales.

II.f. Teorías “clásicas” de la Emoción

Teoría de James Lange (1900): Esta teoría considera que las emociones son el resultado de la evaluación cognitiva de lo que sucede en las vísceras.

Teoría de Walter Cannon (1927): Aquí se afirma la existencia de circuitos cerebrales específicos para la generación de emociones pero sin ignorar los procesos viscerales debido a la importante interacción existente entre el Sistema Nervioso y las vísceras.

Teoría y circuito de Papez (1937): Este autor delinea un circuito neuronal que mediaría las emociones y que lleva su nombre. Este circuito está compuesto por el Gyrus Cinguli, el Hipocampo, el Fornix, los Cuerpos Mamilares y el Tálamo anterior que distribuiría la información emocional nuevamente hacia el GC.
Este circuito de Papez era una idea interesante pero errónea. Por un lado porque la mayoría de las estructuras que lo conforman no son emocionalmente ejecutivas y porque además no es posible asignarle a un único circuito el gran abanico de respuestas emocionales.

Teoría de MacLean (1949): En esta teoría divide a las estructuras del SN relacionadas con la emoción en tres capas evolutivamente progresivas: El Cerebro Triuno. Identifica a su capa media, el Sistema Límbico, como el “cerebro emocional”. El término límbico deriva del latín (limbus) y significa borde o límite. Puede sorprender este término para un conjunto de estructuras que se encuentran en la cara medial del Hemisferio Cerebral humano. Pero en los mamíferos más primitivos el Sistema Límbico si forma parte del “borde” o “límite” externo cerebral ya que luego de abrir la duramadre se encuentran prácticamente en la superficie cerebral. Durante la evolución el Sistema Límbico se ha visto “eclipsado” por la aparición de estructuras más modernas neocorticales que lo han relegado “al bajo fondo” de la neuroanatomía humana.
MacLean identificaba como estructuras del Sistema Límbico al Gyrus Cinguli, la Corteza Prefrontal, la Amígdala y el Hipocampo; además de incluir sus conexiones con los núcleos Septales, el Hipotálamo y el Tronco Cerebral medial.

[1] Debemos abandonar un antiguo concepto que fue un auténtico“predador” de la evolución que es el de la “escala filogenética” y que proviene de la idea aristotélica que con soberbia colocaba al hombre en el “escalón” más alto de la perfección. La enorme influencia de este concepto se ejemplifica en las actitudes de las auoridades médicas y políticas durante las pestes de la Edad Media. Cuando algunos hallazgos sugirieron que la peste podía deberse al contacto de las personas con las ratas esta idea fue inmediatamente descartada ya que era descabellado pensar que dos organismos tan separados en la “cadena de la vida” pudieran tener alguna relación patogénica. Debemos sacar al Homo Sapiens de este pedestal y considerar el proceso evolutivo de las especies como un árbol de múltiples ramificaciones, en el que, en el tope de cada rama, encontraremos a los animales mejor adaptados a su medio específico. No podríamos colocar al Homo Sapienes en ese tope en medios como el Ártico, el medio subacuático, el desierto, la noche, etc.
Este concepto de evolución en “escalera” también fue utilizado en exceso por los biólogos raciales de fines del siglo XIX que estaban convencidos de que, extrapolando las ideas darvinistas de la naturaleza a la sociología, se podía agrupar a todas las razas del mundo en una sencilla escalera evolutiva en la cima de la cual se encontraba el hombre blanco. Por suerte, para los que estaban dispuestos a aceptar lo que era evidente, la obra de múltiples antropólogos y biólogos demostraron que la evolución era un proceso mucho más complejo de lo que querían reconocer los partidarios del “seudo” darvinismo social mejor llamado social spencerismo.
[2] Algunos autores en la biliografía americana hablan del sistema de las “efes” en relación a las funciones del Límbico: Feeding, Fornicating, Feeling, Fighting, Fleeing, Family, Forgetting (olvidar las conductas innatas a través del aprendizaje de las normas socioculturales).
[3] Una excepción a esto es la vía olfatoria, que es un verdadero “fase track” al Sistema Límbico sin pasar por el Tálamo. Esto se debería a que evolutivamente la vía olfatoria precedió a la aparición del Tálamo. La vía directa existente entre el Bulbo Olfatorio y las estructuras límbicas temporales explicaría el gran impacto emocional de los estímulos olfatorios.
[4] Su nombre proviene del latín que significa “almendra” ya que esta estructura neuronal tiene la forma y el tamaño de dicha fruta seca.

domingo, 7 de febrero de 2010

¿De que adolece el cerebro adolescente?: Conductas de riesgo, Circuitos Límbicos y “Rock and roll”


El adolescente presenta cambios físicos, psicológicos y sociales.
Estos cambios hacen que, durante este período de tiempo, los adolescentes se vuelvan más vulnerables.
Se calcula que mueren en Argentina 13.000 adolescentes por año. Aproximadamente el 70% de estas muertes es por accidentes automovilísticos, homicidios y suicidios. Los adolescentes suelen involucrarse en actividades y conductas que incrementan la posibilidad de morir o enfermarse como manejar alcoholizado y/o sin cinturón de seguridad, portar armas, tener sexo sin protección o consumir sustancias adictivas ilegales.
Es una verdadera paradoja que el adolescente presente una mayor proporción de conductas riesgosas que un niño que, desde los puntos de vista ontogénico, neurobiológico, sociológico y psicológico, está menos desarrollado.
Como un ejemplo de una conducta adolescente podemos citar al “semáforo ruso” que consiste en cruzar una avenida en verde caminando lentamente. El primero del grupo que se pone a correr para eludir el tránsito “pierde”.
Recordemos que el primer objetivo del Sistema Nervioso es tener éxito en la supervivencia y el “semáforo ruso”, claramente, no es una forma de lograrlo. ¿Por qué es este tipo de conductas es mucho más frecuente en adolescentes que en preadolescentes?
Sin caer en los tres “pecados” de la ciencia (reduccionismo biológico, descontextualización y actuar en función de intereses económicos) intentaremos aportar desde la neurobiología una mirada que pueda ayudar a comprender este problema.
Simplificando podríamos decir que el cerebro de un adolescente funciona a base de recompensas y emociones sin un control cognitivo.
Los adolescentes:
1. Suelen pasar la mayor parte de su tiempo con sus pares.
2. Poseen un incremento de la reactividad emocional. Esta característica puede tener un rol en la importante incidencia de trastornos afectivos y adicciones que comienzan durante la adolescencia.
3. Tienen más conflictos con sus padres.
4. Son más impulsivos y con una tendencia a llevar a cabo conductas riesgosas. Esta toma de riesgos es superior en la adolescencia con respecto a los adultos y a los niños. Estas malas decisiones que los impulsan a tomar conductas riesgosas estarían relacionadas con un desarrollo asimétrico entre las estructuras emocionales (el Sistema Límbico) y cognitivas (la corteza Prefrontal).
En los adolescentes la Amígdala
[1] (relacionada con las conductas emocionales) y el núcleo Accumbens (relacionado con la Búsqueda de Recompensas, Motivación y Placer) están completamente desarrollados y activados. En estudios con Resonancia Magnética Nuclear funcional (RMNf) se ha visto una actividad neuronal exagerada tanto en la Amígdala como en el Accumbens cuando un adolescente toma una conducta riesgosa.
Tanto la Amígdala como el Accumbens maduran mucho antes que la corteza Prefrontal cognitiva (que recién termina su maduración neuronal a los veinte años de edad) y esta estructura cortical en el adolescente se encuentra densamente inervada (y “dominada”) por axones dopaminérgicos que provienen del núcleo Accumbens.
La combinación de una alta respuesta ante las recompensas y una inmadurez de las áreas de control cognitivas prefrontales puede sesgar a los adolescentes a buscar ganancias inmediatas incrementando sus decisiones riesgosas y su reactividad emocional.
Tres conceptos importantes que deben entonces tenerse cuenta a la hora de intentar comprender las conductas adolescentes:
1. La relación entre conductas emocionales y búsqueda de recompensas con el Sistema Límbico y el núcleo Accumbens respectivamente.
2. La función de control sobre las respuestas emocionales que lleva a cabo la corteza Prefrontal.
3. El hecho de que el Sistema Límbico y el núcleo Accumbens maduran mucho antes que la corteza Prefrontal.
El aumento de hormonas sexuales durante la pubertad y su acción activadora de las estructuras límbicas también puede explicar el aumento de conductas impulsivas y riesgosas en este grupo etario.
Como conclusión (y respondiendo a nuestro título) podríamos decir que el cerebro adolescente “adolece” de una Corteza Prefrontal madura para poder controlar o balancear las conductas impulsadas por el Sistema Límbico, el núcleo Accumbens y los cambios hormonales puberales.
Desde una mirada evolutiva esta elevada tendencia del adolescente a tomar conductas de riesgos debe haber tenido importantes funciones adaptativas.
Por ejemplo, situándonos, en el Paleolítico, un adolescente debe haber necesitado decidir conductas riesgosas para abandonar la seguridad de su familia y encontrar una pareja
El incremento en la reactividad emocional durante este periodo habrá permitido a los adolescentes estar más vigilantes y atentos para detectar las amenazas y tener más posibilidades de sobrevivir en un nuevo ambiente.
En la sociedad postmoderna (en la cual la adolescencia puede extenderse indefinidamente) con jóvenes de más de veinte años viviendo con sus padres, siendo financieramente dependientes de ellos pero deseando tomar sus propias decisiones; estas conductas pueden ser estimadas inapropiadas.
Creo que estos hallazgos (además de los sociales, económicos, psicológicos, etc.) tienen también implicancias legislativas y judiciales a la hora de decidir la edad de imputabilidad de los menores.
Neurobiológicamente vemos que los adolescentes tienen una capacidad de control de sus impulsos inferior a la de los adultos.
Este concepto es importante a la hora de trazar una línea entre imputables e inimputables para que la ley no entre en conflicto con la neurobiología cognitiva.

[1] La Amígdala está conectada con el Hipotálamo y está relacionada con la memoria emocional inconsciente, los circuitos de agresividad y tristeza y la respuesta de estrés.

lunes, 11 de enero de 2010

Repetición y Novedad en la Educación


Este es un resumen de un libro que me impactó (Repetición, Novedad y Sujeto en la Educación de Alejandro A. Cerletti) ya que analiza un tema candente en la docencia universitaria como lo es la resistencia al cambio.


Cada acto educativo actualiza un problema filosófico fundamental que es cómo resolver la tensión entre reproducir lo que hay (saberes, valores, etc.) y dar lugar a lo diferente (la novedad) que puede haber.
Desde un punto de vista ontológico, aquella tensión es concebida como una determinada dialéctica del ser (saberes establecidos) y el acontecer (elementos novedosos) que posibilita en ella la composición de un sujeto.
Los procesos educativos institucionalizados, entre los que también se encuentran las universidades, son estructuras complejas de repetición cuyas disrupciones y recomposiciones están ligadas al inicio de procesos de subjetivación en sus alumnos.
Todo cambio real lo es en el orden del pensamiento. En virtud de ello se contrapone la repetición propia de la transmisión de conocimientos (estado de normalidad) con la irrupción que implica la intervención novedosa del pensamiento (acontecimiento). Esto permite afirmar que toda recomposición subjetiva del alumno supone una manera nueva de pensar y pensarse en una realidad y contexto.
Se podría caracterizar a la educación como una estructura compleja de repetición que cumple funciones de objetivación y subjetivación. Debido a esto cualquier innovación le es ajena porque implica una reestructuración de lo que hay o aún su disolución. Desde su lógica el cambio le es conflictivo, le resulta desestructurante.
Cuando el docente se dirige al alumnado lo hace en forma abstracta, a un conjunto ficticio (el alumno medio, el sujeto pedagógico). No se trata de multiplicidades concretas sino de una ficción que homogeneiza lo que hay (ciertos individuos, ciertos saberes) con una escala común de medida.
La multiplicidad infinita que es un alumno siempre escapa a cualquier encuadre educativo y, por lo tanto, es necesario “construir” un joven escolarizable y disponer de las estructuras para educarlo.
Pero a pesar de que la educación es una estructura compleja de repetición, siempre incluye puntos-sitios en los que su constitución está al borde la crisis. La normalidad de toda situación está construida sobre potenciales puntos de ruptura.
Como afirma Adriana Puiggrós: “Toda institución posee una falla… Esa falla es la que permite que nuevos elementos irrumpan (¿La familia, un docente no convencional, los alumnos?), penetrándola y haciendo posible el cambio”.
Para Alain Badiou educar es “disponer los saberes de manera tal que alguna verdad pueda agujerearlos”.
Para Marceloa Caruso e Inés Dussel la institución educativa impone de entrada una renuncia en la enseñanza y en el aprendizaje: Tanto el que enseña como el que aprende deben renunciar a tomar una posición subjetiva respecto del conocimiento. Deben dejar de lado las decisiones que habrían debido tomar frente al abismo del no-saber, deben anular los desafíos de construir el vínculo entre los nuevos conocimientos y sus trayectos personales.
La novedad se da paradigmáticamente en el lugar de la irrupción del pensamiento del otro (del “extranjero”: familia, un docente no convencional, los alumnos). Esta irrupción hace un hueco en los saberes de la situación, en los conocimientos transmitidos, interpela la norma instituyente y abre la posibilidad de una constitución subjetiva. La institución educativa debe enfrentarse con la pregunta: ¿Qué hago con el pensamiento del otro?
Pensar interrumpe la aplicación repetitiva de la regla, supone el reto de abrirse a lo nuevo.
Al deseo de conocer lo no-conocido por el alumno, siempre se le puede contraponer la simple explicación de lo conocido por el docente y la institución (los contenidos prescriptos), ya que pensar implica atravesar, apropiarse o confrontar con los saberes de una manera inédita. Lo nuevo permite decisiones subjetivas que posibiliten transitar nuevos rumbos.
En las instituciones educativas más que promover el pensamiento lo que suele hacerse es transmitir el pensamiento de otros.
¿Sería posible una hospitalidad por parte de la institución educativa del pensamiento del otro, del extranjero (que puede conmover no se sabe qué en el adentro cuidado y reglado de la institución)?
Toledo Hermosillo afirma que los contenidos no deben ser vehículo de la repetición sino que deben ser pre-textos para que el otro pueda construir sus propios textos.
En El maestro ignorante de Ranciere encontramos que: “Quien busca siempre encuentra, no necesariamente lo que busca pero encuentra algo nuevo para relacionarlo con lo que ya conoce… Maestro es el que mantiene la busca en su rumbo, ese rumbo en que cada uno está solo en su búsqueda”.
Siguiendo a Violeta Nuñez la ecuación, si hay apuesta subjetiva, no puede dejar de ser, en última instancia, auto-educación.
Si hay alguien que explica los contenidos establecidos, otro que los aprende y el que explica verifica luego lo aprendido, ¿qué sujeto podría tener lugar?
El que explica está sujetado a lo que hay como el que aprende y todo funciona de acuerdo a una secuencia de normalidad. Por el contrario, si tanto los saberes puestos en juego como quienes participan en una situación educativa se organizan de una manera singular a partir del encuentro que la situación posibilita, la subjetividad que tiene lugar será propia de ese encuentro.
Lo que sucede habitualmente es que todo lo que ocurre en el marco de las situaciones educativas es normalizado. Es la garantía de continuidad.
¿Qué ocurre en aquellas circunstancias en las que es posible detectar que pasa algo diferente? Es el momento en el que se muestra que todos los participantes de una situación educativa son protagonistas por igual. El que sabe y enseña es un par del que no sabe y aprende. Son indispensables uno y otro.
Escribe Carrizales Retamoza: “La práctica docente es generalmente paradójica pues por una parte trata de formar estudiantes críticos y creativos, y por otra los orienta en el pensar y el hacer. Esta doble actitud lleva al docente a desear que el estudiante haga lo que él le enseña pero no porque él se lo enseñe sino de una manera espontánea, de tal forma que la orden “quiero que estudies” se transforme en “quiero que quieras estudiar”, el “obedece” se transforma en “obedece la obediencia” (recuerda a Frankenstein educador de Philippe Meirieu).
De la misma manera el docente aprende a ser docente, no en los libros, sino en un proceso alienante que se inició en el mismo momento en que conoció a su primer profesor. En ese momento comenzó a percibir el ideal hegemónico de docente, y ya en su práctica continúa formándose a través de la experiencia que obtiene de los docentes.
Al alejamiento de la práctica docente con respecto del “ideal docente” se lo concibe como un problema, que es tan real como el enfermarse. El ideal hegemónico de buen docente, pleno de mitos y utopías, genera en sí mismo un tipo de problema de tal manera que el problema es un nuevo mito.
La función docente alienada se caracteriza por negar la existencia de un pensar y un hacer distintos: para ello se requiere orientar al estudiante por el camino de la certeza y la seguridad. Le da la seguridad de que no piensa en un pensar distinto. Negar la posibilidad de negar es la manera hegemónica de enseñar. El ideal hegemónico sabe que no ignora, no sabe que no sabe, de ahí su seguridad.
En la práctica docente alienada el saber no admite la duda, pues ésta es el inicio de la negación.
No debe confundirse la tolerancia a la crítica con la negación de la posibilidad de negar, el docente generalmente ejerce la crítica, lo que no implica pensar en lo impensable.”